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Madrid, Noviembre de 2002

Todo comienza a finales de Agosto cuando navegado por Internet descubro por
casualidad la página del G4 Challenge. Por fin, después de las últimas
mariconadas del Camel Trophy, Land Rover se decide a montar una autentica prueba
sobre el hombre y la maquina en destinos lejanos.
Hay un formulario para rellenar y poder participar en la selección de personas
interesadas en participar en la última gran aventura. Era lo que había estado
esperando durante largo tiempo. Un formulario con un montón de páginas en
ingles, con descripción personal, de hobbies, de experiencia, de ilusiones, de
expectativas, y un largo etc de preguntas. Se deduce claramente que buscan gente
aventurera, con dominio del ingles, con buena forma física y con un gran espíritu
de colaboración en equipo. Me pase un par de horas rellenando dichos
formularios pensando que estaba perdiendo el tiempo y que nunca pensarían en
cojer a un tipo que ya ronda los 37 años.
Mi sorpresa llego cuando tres semanas antes de las pruebas nacionales me llama
al teléfono móvil una simpática señorita que me hace un montón de preguntas
en ingles. Después de esta primera prueba de idiomas me dice que me llegara un
mail en el cual me indicara los pasos a seguir para ir a las pruebas de selección
nacional del G4 Challenge.
Dicho mail me indica que soy uno de los 100 preseleccionados nacionales, que
debemos llevar cierto material a la concentración del Soto de Viñuelas. Yo no
quepo en mi de la alegría y comienzo a prepararme físicamente para poder estar
a la altura en las 3 semanas que quedan para la concentración del G4.
Mi entrenamiento consiste en 1 hora de gimnasio diario y 30 minutos de correr
por las noches. A la semana de llevar este entrenamiento estoy que no puedo con
mi cuerpo, y tengo unas agujetas que no se como quitarme de encima. Mi ilusión
por hacer un buen papel hace que me sigua esforzando durante estas 2 ultimas
semanas.
Llega el gran día, concentración a las 6 de la tarde en el soto de Viñuelas
de Madrid. En la finca aparco el coche y ya veo un montón de monitores de la
escuela Land Rover Experience con otros cuantos Land Rover con los logotipos del
G4 Challenge. Mi emoción no da mas de si, empiezo a conocer gente a otros
aspirantes, entre ellos algunos integrantes del grupo Lramigos fundado por unos
cuantos seguidores de LAND ROVER. Metemos los equipajes en los coches de Land
Rover y nos llevan hasta el campamento G4.
¡Menudo despliegue! Una carpa inmensa, con catering de Mallorca, mesas para
comer, logotipos de Land Rover por todas partes, los últimos modelos de Land
Rover en plan exposición, tiendas de campaña, y un largo etc de cosas. La
bienvenida nos la da Belén Lacalle (directora de marketing de Land Rover),
Miguel de la Quadra Salcedo y Pep Vila (director de la escuela Land Rover
Experience).
Comenzamos firmando unos documentos de exención de riesgos, test psicológicos,
charlas de los ejecutivos de Land Rover y una buenísima cena. Después de la
cena nos obsequian con unos uniformes que deberíamos llevar los siguientes días,
con los logotipos de Land Rover G4 Challenge, una pasada de chulos.
Nos hacen fotos y nos sorprenden con la primera putada del fin de semana. Con el
estomago lleno nos dicen que tenemos 10 minutos para prepararnos para hacer una
carrera de 6 kms a oscuras por las pistas del Soto de Viñuelas. A mi se me cae
el alma a los pies ya que mi entrenamiento no paso de 3 kms diarios. La prueba
fue dura, con frío, a oscuras, con una linterna frontal, que os voy a contar.
Hicimos lo que pudimos, que no fue poco.
Llegamos a meta cruzando un río al final del recorrido , con los pies helados.
Llegamos, que era lo importante, sin hacer un tiempo de atleta, pero sin ser de
los últimos. Al llegar nos aconsejan de irnos a la cama ya que el día
siguiente iba a ser duro.
La noche fue tremendamente fría. Estuvimos a 0 grados gran parte de la noche y
con mucha humedad. A las 7 en pie a desayunar. Catering de Mallorca nuevamente y
asignación de grupos para las pruebas del día.
Yo tuve la mala suerte de empezar con la Mountain Bike. 18 km con un frío que
pelaba, que no sentía las manos, que el casco me quedaba grande, que no tenia
culot, total un suplicio. Hice lo que pude, pero no fue suficiente, había gente
con muchos kms a la espalda de bicicleta que me sacaron unos cuantos minutos.
Después mecánica, esta era una de las mías, en ingles, suerte que me había
empollado el manual Haynes del Defender, ¡que si no!. Pedían bastante nivel de
mecánica lo cual me parece bien para una prueba de estas, aunque estaba
bastante enfocado a vehículos Land Rover. ¿Que es el DHC? ¿Cuantos CW da el
nuevo Range Rover?, etc, etc.
Las pruebas de conducción se me dieron muy bien, ya que me dejaron un Defender
como el que yo tengo, reconozco que iba con ventaja.
Las pruebas de ingles bastante fuertes, incluida una conversación con una
nativa.
La prueba de orientación bastante dura, 35 minutos para encontrar 10 waypoints
con una brújula y un mapa. Encontré 6 y volví antes de que finalizaran los 35
minutos. No estuvo mal aunque hubo una sola persona que encontró los 10 en
tiempo.
Lo mejor fue la pista americana, con rocodromo, 2 tirolinas, puente tibetano y
un largo etc de putadas, muy divertido. También hubo pruebas de grupo. He de
reconocer que todo estuvo muy bien preparado, que la gente de Pep Vila fue muy
profesional y que gracias a ellos estuvo todo muy bien montado.
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Al final del día dieron las clasificaciones. Solo podían pasar 20 para el
resto de las pruebas. Yo lógicamente fui eliminado en el primer grupo, pero no
me importa. Ha sido todo un orgullo participar en estas pruebas. He conocido un
montón de gente interesante, me he llevado ropa de Land Rover, un reloj land
rover y un diploma de participación. Me fui físicamente destrozado pero emocionalmente hecho un autentico participante de una prueba del Camel Trophy. |
Para el año que viene intentaremos prepararnos intensivamente aunque será difícil estar a la altura. Lo mejor de todo el ambiente y el buen hacer de Land Rover y la gente de Pep Vila.
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